{"id":2002,"date":"2021-02-25T10:36:31","date_gmt":"2021-02-25T10:36:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.periodistasporlaigualdad.org\/?p=2002"},"modified":"2021-02-25T10:36:33","modified_gmt":"2021-02-25T10:36:33","slug":"nietas-de-la-memoria-nada-nos-podra-parar","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.periodistasporlaigualdad.org\/?p=2002","title":{"rendered":"Nietas de la Memoria. Nada nos podr\u00e1 parar"},"content":{"rendered":"<p align=\"CENTER\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Feminismo y Memoria<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Si es necesaria la existencia de las organizaciones feministas, si hace falta seguir reivindicando el <strong>8M<\/strong>, es porque la igualdad real dista mucho de estar al alcance de nuestras manos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">La desigualdad ha limitado a las mujeres y nos ha arrinconado durante d\u00e9cadas. Ha sido as\u00ed en la esfera p\u00fablica, en los hogares, en el mundo laboral\u2026 y tambi\u00e9n en la Historia. Porque <strong>la Historia<\/strong>, con may\u00fascula, ha estado tradicionalmente escrita por y para los hombres y <strong>en pocas ocasiones ha recogido nombres femeninos<\/strong>. Si lo hac\u00eda era para se\u00f1alar a aquellas mujeres que hicieron algo extraordinario (y en much\u00edsimas ocasiones incluso a ellas se las silenci\u00f3, como vemos con multitud de cient\u00edficas, matem\u00e1ticas o m\u00e9dicas).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Y si nos vamos a lo cotidiano sucede lo mismo. Al contrario de lo que ha ocurrido con nuestros compa\u00f1eros varones, en pocas ocasiones se ha hablado de las mujeres an\u00f3nimas, de las que <strong>nunca aparecer\u00e1n en los libros de texto<\/strong>, pero cuya labor callada contribuy\u00f3 a hacernos como somos hoy, a crear la sociedad de la que ahora disfrutamos. Nunca se habl\u00f3 de la dureza de las tareas del hogar que las mujeres han desarrollado en solitario en muchas ocasiones compagin\u00e1ndolas con labores en el campo, en talleres o en negocios familiares.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Este d\u00e9ficit se multiplica cuando hablamos de la Guerra Civil y la Dictadura. Multitud de ensayos, libros, pel\u00edculas\u2026 hablan de c\u00f3mo la vivieron los hombres en las trincheras, en el monte, en el campo&#8230; Pero pocos nos explican c\u00f3mo tuvieron que desenvolverse las mujeres durante una de las etapas m\u00e1s oscuras de nuestra historia. Muchas de ellas, solas por la desaparici\u00f3n, la ausencia o el asesinato de sus maridos, tuvieron que luchar con altas dosis de valor, fortaleza e imaginaci\u00f3n para sacar adelante a sus familias. Otras sintieron la violencia en sus propias carnes, una violencia expl\u00edcita contra las mujeres por el mero hecho de serlo. Tambi\u00e9n por ser familiares o amigas de rojos. <strong>Durante la Guerra Civil y la Dictadura hubo una represi\u00f3n espec\u00edfica para ellas<\/strong>: fueron encarceladas, torturadas, violadas, asesinadas, humilladas p\u00fablicamente e incluso despojadas de lo m\u00e1s sagrado para una madre, sus hijos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>Poco se habl\u00f3 de su privaci\u00f3n de derechos<\/strong>. Durante la dictadura quedaron empeque\u00f1ecidas, sus nombres incorporaron diminutivos con los que las convert\u00edan en ni\u00f1as \u201cdesvalidas\u201d que no pod\u00edan conducir, tener una cuenta bancaria ni en la mayor\u00eda de los casos albergar aspiraciones m\u00e1s all\u00e1 de aprender a coser, cocinar y complacer a un marido. Encorsetadas por las ense\u00f1anzas de la Secci\u00f3n Femenina, la Iglesia, los medios de comunicaci\u00f3n y las leyes, apenas pod\u00edan respirar. Todo era pecado. Pasaban de la tutela paterna a la marital.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Todas esas mujeres son nuestras abuelas.<\/span><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.periodistasporlaigualdad.org\/2021\/02\/25\/nietas-de-la-memoria-nada-nos-podra-parar\/nietas-de-la-memoria-periodistas\/\" rel=\"attachment wp-att-2005\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2005 alignleft\" src=\"http:\/\/www.periodistasporlaigualdad.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/nietas-de-la-memoria-periodistas.jpg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"592\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>Su lucha, sus vivencias, han estado silenciadas durante d\u00e9cadas.<\/strong> No se ha buceado en su sufrimiento, cuya reparaci\u00f3n exige como m\u00ednimo dar a conocer sus vidas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Por eso hace ahora tres a\u00f1os, un grupo de periodistas de distintos lugares de Espa\u00f1a, con el punto de partida del 8M2018, tomamos la determinaci\u00f3n de recoger esas vivencias de nuestras propias abuelas en <strong>el libro <i>Nietas de la Memoria<\/i><\/strong>. Porque lo que ellas pasaron merece recordarse y aparecer en los libros tanto como lo que pasaron ellos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Un proyecto al que hemos dado continuidad en<strong> <a style=\"color: #000000;\" href=\"http:\/\/www.nietasdelamemoria.com\">www.nietasdelamemoria.com<\/a><\/strong> a trav\u00e9s del blog <i>Otras Nietas<\/i>. En \u00e9l recogemos las historias de otras mujeres que sufrieron tambi\u00e9n durante la guerra y la posguerra, contadas por sus descendientes. Porque ese di\u00e1logo intergeneracional ha de mantenerse. Porque muchas de nuestras abuelas ya no est\u00e1n y otras se van marchando poco a poco. M\u00e1s a\u00fan en un a\u00f1o como \u00e9ste, en que la pandemia ha cercenado la generaci\u00f3n de supervivientes de la Guerra Civil. Muchas (y muchos) se han ido sin que podamos documentar cientos, miles de vivencias que nadie podr\u00e1 recoger ya. <strong>Elaborar un mapa de la memoria de las mujeres, para que nada de eso caiga en el olvido, es m\u00e1s urgente que nunca.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Porque para construir el futuro es necesario conocer de forma consciente el pasado. Nuestras abuelas quiz\u00e1 nunca pronunciaron la palabra feminismo. Pero su lucha, su valent\u00eda, su resiliencia y su empe\u00f1o en construir un mundo mejor para sus hijos a pesar de las dificultades, <strong>plantaron la semilla de la lucha en las generaciones posteriores<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Si hemos llegado hasta aqu\u00ed, si ahora podemos salir a la calle a clamar por la igualdad, es porque quienes nos han precedido han desarrollado su propia lucha. En la esfera p\u00fablica, pero sobre todo en la privada, en el anonimato, en el hogar. <strong>Es de justicia reconocerlas e imprescindible estudiarlas.<\/strong> Para no olvidar de d\u00f3nde venimos, para rendirles homenaje y para que podamos seguir avanzando.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">La desmemoria repercute negativamente en el reconocimiento de la lucha feminista\u2026 siempre estuvo ah\u00ed, aunque a veces no llevara ese nombre. Los tiempos han cambiado, cierto, pero todav\u00eda queda mucho camino por andar. <strong>Si echamos la vista al pasado, si las conocemos y recordamos, recibiremos todo su impulso<\/strong>. Y entonces nada nos podr\u00e1 parar.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"CENTER\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 <a href=\"http:\/\/www.periodistasporlaigualdad.org\/2021\/02\/25\/nietas-de-la-memoria-nada-nos-podra-parar\/noemi-san-juan\/\" rel=\"attachment wp-att-2004\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-2004\" src=\"http:\/\/www.periodistasporlaigualdad.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Noem\u00ed-San-Juan.jpg\" alt=\"\" width=\"136\" height=\"114\" \/><\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<span style=\"color: #000000;\"><strong>Noem\u00ed San Juan<\/strong>, periodista y coautora de <i>Nietas de la Memoria<\/i><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Feminismo y Memoria Si es necesaria la existencia de las organizaciones feministas, si hace falta seguir reivindicando el 8M, es porque la igualdad real dista mucho de estar al alcance de nuestras manos. La desigualdad ha limitado a las mujeres y nos ha arrinconado durante d\u00e9cadas. Ha sido as\u00ed en la esfera p\u00fablica, en los hogares, en el mundo laboral\u2026 y tambi\u00e9n en la Historia. Porque la Historia, con may\u00fascula, ha estado tradicionalmente escrita por y para los hombres y en pocas ocasiones ha recogido nombres femeninos. Si lo hac\u00eda era para se\u00f1alar a aquellas mujeres que hicieron algo extraordinario (y en much\u00edsimas ocasiones incluso a ellas se las silenci\u00f3, como vemos con multitud de cient\u00edficas, matem\u00e1ticas o m\u00e9dicas). Y si nos vamos a lo cotidiano sucede lo mismo. Al contrario de lo que ha ocurrido con nuestros compa\u00f1eros varones, en pocas ocasiones se ha hablado de las mujeres an\u00f3nimas, de las que nunca aparecer\u00e1n en los libros de texto, pero cuya labor callada contribuy\u00f3 a hacernos como somos hoy, a crear la sociedad de la que ahora disfrutamos. Nunca se habl\u00f3 de la dureza de las tareas del hogar que las mujeres han desarrollado en solitario en muchas ocasiones compagin\u00e1ndolas con labores en el campo, en talleres o en negocios familiares. Este d\u00e9ficit se multiplica cuando hablamos de la Guerra Civil y la Dictadura. Multitud de ensayos, libros, pel\u00edculas\u2026 hablan de c\u00f3mo la vivieron los hombres en las trincheras, en el monte, en el campo&#8230; Pero pocos nos explican c\u00f3mo tuvieron que desenvolverse las mujeres durante una de las etapas m\u00e1s oscuras de nuestra historia. Muchas de ellas, solas por la desaparici\u00f3n, la ausencia o el asesinato de sus maridos, tuvieron que luchar con altas dosis de valor, fortaleza e imaginaci\u00f3n para sacar adelante a sus familias. Otras sintieron la violencia en sus propias carnes, una violencia expl\u00edcita contra las mujeres por el mero hecho de serlo. Tambi\u00e9n por ser familiares o amigas de rojos. Durante la Guerra Civil y la Dictadura hubo una represi\u00f3n espec\u00edfica para ellas: fueron encarceladas, torturadas, violadas, asesinadas, humilladas p\u00fablicamente e incluso despojadas de lo m\u00e1s sagrado para una madre, sus hijos. Poco se habl\u00f3 de su privaci\u00f3n de derechos. Durante la dictadura quedaron empeque\u00f1ecidas, sus nombres incorporaron diminutivos con los que las convert\u00edan en ni\u00f1as \u201cdesvalidas\u201d que no pod\u00edan conducir, tener una cuenta bancaria ni en la mayor\u00eda de los casos albergar aspiraciones m\u00e1s all\u00e1 de aprender a coser, cocinar y complacer a un marido. Encorsetadas por las ense\u00f1anzas de la Secci\u00f3n Femenina, la Iglesia, los medios de comunicaci\u00f3n y las leyes, apenas pod\u00edan respirar. Todo era pecado. Pasaban de la tutela paterna a la marital. Todas esas mujeres son nuestras abuelas. &nbsp; Su lucha, sus vivencias, han estado silenciadas durante d\u00e9cadas. No se ha buceado en su sufrimiento, cuya reparaci\u00f3n exige como m\u00ednimo dar a conocer sus vidas. Por eso hace ahora tres a\u00f1os, un grupo de periodistas de distintos lugares de Espa\u00f1a, con el punto de partida del 8M2018, tomamos la determinaci\u00f3n de recoger esas vivencias de nuestras propias abuelas en el libro Nietas de la Memoria. 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